Reseña Histórica


 

Fundación Junta Permanente Pro Semana Santa

PopayánCon la llamada crisis de los años treinta, la situación económica de Colombia se agravó. Esa circunstancia impidió que se le prestara atención a la celebración de las Procesiones, las cuales cayeron en un peligroso letargo, esta razón hizo  que el Maestro Guillermo Valencia, quien decidió conformar una Junta Cívica que se encargara de preservar esa tradición, la cual fue integrada por el propio poeta, además de Carlos Angulo Arboleda, Nicomedes Arce, Luis Antonio Bonilla, Julia Lenis de Otero, Rosita Cajiao Wallis, Matilde Olano de Fernández, Adelaida Chaux de Ayerbe, Fernando Olano Angulo, Ligia García de Sarria, Carmelita Montúa de Bonilla, Mercedes Pardo de Simmonds, Prima Mosquera de Estrada, Hernando Rojas, Francisco Velasco Navas y Edgar Simmonds Pardo, en 1.939 dicha Junta recibió el reconocimiento oficial a través de la Ordenanza número 14 emanada de la Asamblea Departamental del Cauca, con personería Jurídica otorgada mediante Resolución #072 de noviembre 29 de 1963 y aprobada la reforma de sus estatutos por resolución #083 de marzo 28 de 1990, expedidas por la Gobernación del Cauca.

Al nuevo organismo se le dio el nombre de Junta Permanente Pro Semana Santa. En ella siguieron actuando las personas que habían sido designadas en 1.937, bajo la presidencia honoraria y vitalicia del Maestro Valencia. La labor de la nueva institución permitió darle a la celebración una organización de la que carecían las Procesiones. Se reglamentó la participación de los personajes quienes debían observar estrictas normas.

A la tarea desarrollada por la Junta desde su nacimiento, se debe que las procesiones sean hoy una de las festividades populares más importantes de Colombia, con reconocimiento internacional.

 

Procesiones de Popayán Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad

Según la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, denominada en adelante “UNESCO”, (2003), el patrimonio cultural inmaterial es un importante factor del mantenimiento de la diversidad cultural frente a la creciente globalización. La comprensión del patrimonio cultural inmaterial de diferentes comunidades contribuye al diálogo entre culturas y promueve el respeto hacia otros modos de vida.

UnescoUnesco

La importancia del patrimonio cultural inmaterial no estriba en la manifestación cultural en sí, sino en el acervo de conocimientos y técnicas que se transmiten de generación en generación. El valor social y económico de esta transmisión de conocimientos es pertinente para los grupos sociales tanto minoritarios como mayoritarios de un Estado, y reviste la misma importancia para los países en desarrollo que para los países desarrollados.

El patrimonio cultural intangible de la humanidad es:

  • Tradicional, contemporáneo y viviente a un mismo tiempo: El patrimonio cultural inmaterial no solo incluye tradiciones heredadas del pasado, sino también usos rurales y urbanos contemporáneos característicos de diversos grupos culturales.
  • Integrador: Podemos compartir expresiones del patrimonio cultural inmaterial que son parecidas a las de otros. Tanto si son de la aldea vecina como si provienen de una ciudad en las antípodas o han sido adaptadas por pueblos que han emigrado a otra región, todas forman parte del patrimonio cultural inmaterial: se han transmitido de generación en generación, han evolucionado en respuesta a su entorno y contribuyen a infundirnos un sentimiento de identidad y continuidad, creando un vínculo entre el pasado y el futuro a través del presente. El patrimonio cultural inmaterial no se presta a preguntas sobre la pertenencia de un determinado uso a una cultura, sino que contribuye a la cohesión social fomentando un sentimiento de identidad y responsabilidad que ayuda a los individuos a sentirse miembros de una o varias comunidades y de la sociedad en general.
  • Representativo: El patrimonio cultural inmaterial no se valora simplemente como un bien cultural, a título comparativo, por su exclusividad o valor excepcional. Florece en las comunidades y depende de aquéllos cuyos conocimientos de las tradiciones, técnicas y costumbres se transmiten al resto de la comunidad, de generación en generación, o a otras comunidades.
  • Basado en la comunidad: El patrimonio cultural inmaterial sólo puede serlo si es reconocido como tal por las comunidades, grupos o individuos que lo crean, mantienen y transmiten. Sin este reconocimiento, nadie puede decidir por ellos que una expresión o un uso determinado forma parte de su patrimonio.
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