Desfile procesional


 

Recorrido

 

PopayánLa Semana Santa de Popayán se inicia en 1556, como acto litúrgico incipiente pero necesario para la cristianización de la población indígena e incentivo novedosos para distraer su innata y justificada rebeldía hacia el usurpador de sus tierras.

Los señores conquistadores y los frailes misioneros atendían las exigencias del culto y los indios con las instrucciones de estos cargaban los pasos, alumbraban y hacían oficios menores.

Con el tiempo se encargaron los hombres del Estado Llano, de estos menesteres y décadas o quizá siglos más adelante, cuando los españoles que se afincaron en América y los criollos nacidos de estos, invirtieron sus ganancias en esculturas, paramentos y  necesidades de todo orden religioso, desalojaron a los indios y a los hombres del Estado Llano, los admitieron como ayudantes y cogieron la dirección y carguío de los pasos.

Hoy en día, el carguero es un heredero de ese proceso, según el estamento social donde este ubicado y así lo transmite a sus descendientes.

Avanzada la tercera década de este siglo, la Semana Santa presentó un deterioro tal que amenazaba con acabarse, entonces el Maestro Guillermo Valencia, quien por razones obvias era cabeza, cuerpo y espíritu de la sociedad y pueblo payanes, convocó a los notables de la ciudad, entre los que figuraron varias damas y conformó una junta que posteriormente la Asamblea reconoció en la Ordenanza 14 en 1939.

La Junta  se conforma con un número miembros a 14 ciudadanos de absoluta solvencia moral, intelectual y social.

La conservación de imágenes, paramentos, joyas, sitiales, andas, música, velas para los pasos y muchos detalles más, como el costo de su programación y difusión, lo cual es indispensable prepararlo durante un año, corre a cargo de la Organización.

Las procesiones de Semana Santa de Popayán, constituyen una manifestación masiva de cultura tradicional popular externa que comprometen el interés de grupos mayoritarios pertenecientes a todos los sectores de la sociedad, que encuentran en este ritual las formas de materialización de sus sistemas de creencias.

Popayán en su aspecto urbanístico es una reproducción del modelo español. Fue fundada el 13 de enero de 1537 y al decir de los cronistas constaba de 12 manzanas, más o menos; admirablemente para finales del siglo XVIII, es decir, en más de doscientos años, sólo se había incrementado su tamaño en cuarenta manzanas aproximadamente. Fueron casas pajizas de un solo piso hechas de tapia pisada y adobe, con sus aleros.

Sucesivos terremotos (El 31 de Marzo de 1983 fue el último terremoto, la Procesión salió solo hasta el Miércoles Santo); han asolado la ciudad aunque se ha conservado en su traza urbana original, el recorrido de los desfiles sacros, que jamás han dejado de salir.

La Semana Santa va dirigida a la comunidad en general, local, Nacional, e Internacional.  Se espera la visita de más de 100.000  personas.

En cuanto a las Especialidades del Evento la Representación en el desfile de 68 pasos constituyen un museo de obras de arte ambulante en las 22 cuadras del sector histórico de la ciudad.

 

Del Domingo de Ramos al Sábado de Resurección

Desde sus inicios las procesiones de Semana Santa han tenido como escenario el trazado urbano de lo que hoy se conoce como Sector Histórico, cuyas fachadas han sido enlucidas antes de la Semana Santa.  Sus calles, orientadas según los puntos cardinales, con caracterización ortogonal, permiten dibujar sobre la cuadratura de esta trama un recorrido en forma de cabeza de cruz latina.

La Semana Santa en Popayán incluye seis procesiones, una diurna el Domingo de Ramos, en la que se representa la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén,  y cinco nocturnas:  las de los días Martes, Miércoles, Jueves y Viernes Santos,  en las que se representan la pasión, muerte y entierro de Cristo;  la del Sábado Santo conmemora su resurrección.

Los elementos fundamentales de las procesiones son los pasos, constituidos por las imágenes dispuestas sobre andas o plataformas, las cuales están adornadas por palios o sitiales, arreglos florales, cirios y piezas de orfebrería.

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